jueves, 11 de junio de 2015

Es una realidad: todos los extremos son malos

Vivo quejándome de mi gordura, de mi cuerpo, de que no bajo un puto kilo. Hoy de casualidad, me entero de la historia de esta mujer, o lo que queda de ella, pobrecita. Se llama Rachael Farrokh, vive en California, y tiene una anorexia terrible (no me sale otra forma de describirla, sinceramente). Pesa 18 kilos, o eso dice la nota, y están juntando plata para que pueda internarse, porque nadie quiere recibirla por el riesgo que implica tratar de recuperarla...

Dios!!!! Se puede llegar tan lejos por el peso?

Pobre mujer, que Dios la cuide!!!!