domingo, 21 de junio de 2015

una de cal y cuatrocientas de arena

Ya lo decía Zambayonni, es así. El posgrado va genial, pero el resto se va lentamente a la bosta...Siempre confío en Dios: no va a darme una carga mayor de la que puedo soportar y eso es una realidad. El tema es que me voy quedando sin fuerzas y necesito muchas, muchas de verdad para lo que se viene.
Como diría Papa Francisco, recen por mí. Voy a necesitarlo!!!