domingo, 12 de julio de 2015

Tristeza

Una vez más, a la mañana, una parte de mi corazón se puso negro. Mi tía, hermana menor de mi madre, sufrió un aneurisma, y hoy nos dijo el médico que ya no hay nada que hacer. Pobrecita, Dios mío!
Solo espero que no haya sufrido, que suba pronto, que ya esté feliz, que no se asuste, que tenga fe y tenga la suerte de que mi abu la esté esperando. Estoy muy triste, sobre todo porque es una persona que sufrió mucho, toda su vida, que no pudo vivir lo que quiso, que vivió por los demás siempre. 
Solo espero que encuentre paz, mucha paz, mucho amor, que tenga la calma que no tenía últimamente. Te amo tía, que puedas ir en paz, y que no sufras nunca más.