lunes, 26 de enero de 2015

Últimos minutos

Me queda poco tiempo de 35. Esta noche y casi todo el día de mañana, porque nací a las 22.30. El resumen de despedida de los 35 podría ser que:

-todavía sin hijos
-todavía sin casarme
-todavía sin casa propia
-todavía gorda
-todavía sin emprendimiento propio

Prefiero en este punto ser positiva. Hijos? Todavía no sé si quiero. Casarme, desde los 12 años sé que no me quiero casar!!! (aunque mi suegra crea que eso es porque no quiero a su hijo o porque no soy realmente una mujer, porque una mujer SIEMPRE quiere casarse). Sin casa propia? Es un dolor de huevos importante, espero tenerla algún día. Gorda? Y sí, no me salió nada de lo que intenté. Veré si me atrevo a ir al médico para que me operen. Todavía me doy una chance más que comienza el 24-2-15. El emprendimiento propio está en camino. Este año comenzaré a facturar por y para mí y eso está dicho ya.

Los 35 trajeron cosas muy hermosas también, a saber:

-Me recibí! Soy licenciada en Higiene y Seguridad, la primera en mi familia, la única entre mis amigas, la que lo logró por sus medios, por y para mí. Mi viejo, donde está, sabe que lo logré, y me hace feliz, aunque no haya podido venir a verme recibir el diploma e inflar el pecho en vivo y en directo.
-Superamos con mi amor, un millón de pruebas de fuego este año. No por nosotros, no por falta de amor o engaños, sino porque nuestro país, cíclico como pocos, se puso de culo y todo fue complejo. Es así en Argentina, cada diez años explota la economía, y nuestra moneda vale lo mismo que una bolsa llena de piojos, una mierda.
-Aprendí que mi tiempo vale oro: aprendí a no desperdiciarlo con gente que no vale la pena y que no lo agradece como el bien más preciado que tenemos. El tiempo no para, dice Bersuit, y tiene razón.
-Aprendí a hablar con la verdad, aunque duela y no guste, aunque sea más dolorosa que un par de stilettos de 15 cm de taco y sin plataforma para caminar 10 km. Muchas veces tendré que aceptar quedarme sola, porque lo que digo molesta. Pero entiendo que ser aunténtica es lo mejor que me puede pasar para vivir en paz con la persona más importante que tengo para convivir, que es conmigo.
-Estuve entendiendo de a poco, que todo lo que me proponga puedo hacerlo, y que puedo hacerlo bien.
-Comencé caminando tímidamente, y gané una amiga y una cantidad de horas de caminata, que le hicieron bien a mi corazón, porque a pesar del colesterol, mi riesgo coronario está bien.
-Soy feliz, y logré construir una vida de la que no necesito escapar.
-Tengo un millón de proyectos que algún día voy a cumplir.

Creo que es un buen resumen.Creo que cada hora de estos 35 años valió la pena. Creo que vivir con la certeza de que vale la pena, no tiene precio. Para todo lo demás, existe Mastercard. (venía demasiado seria la cosa!!!!)

Soy feliz, a pesar de todo. Soy plenamente feliz, y si volviese a nacer, querría ser yo de nuevo.

Salúdenme ahora que soy joven, mañana seré una anciana de 36 años........