jueves, 26 de marzo de 2015

A veces, me siento Frodo llevando el anillo

Muchas veces toca poner en orden cosas que nos legaron los que ya no están (porqué mierda no estás), y esos son momentos complicados. A veces, no todo depende de uno, y eso es complicado, sobre todo si las otras personas que participan de la cosa no coinciden casi en nada con tu forma de ver el mundo. A veces te cruzás con tipas de casi 40 años que se comportan como todopoderosas y como nenas de 5 años a la vez y te dan ganas de cagarlas bien a trompadas. A veces cuesta tanto llegar a un buen puerto..... Estas situaciones me ponen nerviosa, muy nerviosa, al punto de estar casi escupiendo fuego por la boca de la acidez. El sarcasmo de los que miran la situación duele, sobre todo si son de los tuyos. El egoísmo total y absoluto duele más, sobre todo si son de los tuyos. Pero son estas las situaciones que hacen que uno crezca, aprenda, y sea mejor cada día. Terminé la noche con un dolor de cabeza fatal, terrible y mucha angustia. Nada que el sueño y la oración no puedan quitar. Voy a llegar a un buen puerto, y mi ángel me cuida. Sé que no vas a dejarme sola en esto, viejo hermoso, sé que me seguís cuidando y que lo vas a hacer también en esta situación. Lo único que quiero es que pase rápido. Como cuando me subo a la montaña rusa, y al borde de la bajada más desquiciada digo, para qué mierdas me subí? Y es porque hay que subirse. Si nunca lo hiciste, qué mierdas vas a contarle a tus nietos?