jueves, 27 de noviembre de 2014

La gente no ve solo un cuerpo gordo

A veces, el éter responde. Muchas veces uno no registra que es importante o lo que significa para los demás. Hoy, en el cumpleaños de mi amada Marta, se me cayeron las lágrimas. Porque de su boca, escuché algo tan bonito de mí, pero tan bonito, que  no pude decir nada. Planteó una situación horrible, como la que vivió Gabriel Ruíz Díaz, de Catupecu. Donde la vida cambia en un segundo, y de ser alguien vital, necesitas que otro se encargue de vos por completo. Marta dijo que estaba segura de que yo sería la única amiga que estaría en un momento así. No pude menos que llorar! Saber que soy así y que alguien más lo sabe y lo valora, me emociona. Creo que debo empezar a ver todas esas cosas buenas que tengo, que otros ven y que yo no, porque siempre pongo delante mis defectos, y atrás de todo, en un cajón, solamente a veces aparecen mis virtudes. Parece tan sencillo y a veces cuesta tanto!!!!!!