viernes, 25 de abril de 2014

All we need is just a little patience...

Amanecí expectante. Quería ver en los numeritos de la balanza: una mierda. Después de 48 hs de conducta, 400 gramos más! La reputa que lo parió. Sigo en el mismo plan. Pero que porquería che! La inmediatez, siempre la inmediatez, me mata. A pesar de eso, sé que la recompensa debería venir en breve. Me siento mejor, así que ya vale la pena. Que bueno sería llamar a Gandalf, el gris o el blanco, no importa, para que me haga un pase mágico y esté delgadita. Tengo que empezar a cambiar mi léxico, dejar de hablar de gordura, de grasa, de aplastamiento, para estar más a tono con la realidad dietística. Tengo que dejar de autonominarme gorda. Tengo que ejercitar y visualizarme flaca. Quiero cambiar y que mi marido sienta que tiene ganas de darme besos, abrazos, hasta que se ponga celoso porque alguien me mira. Eso está pasando últimamente: me siento invisible. Como si estar o no fuese lo mismo. Como si la capa adiposa fuese la manta mágica de Harry Potter. Es sencillo de entender: a una obesa no se la mira más que con ojos de "pobreciiiiiiiiiiiiita, mirá lo chancha que es". A veces me siento una super mujer, en el cuerpo equivocado. Otras me siento una cucaracha. Me puedo reír de eso también? Sí, seguro que sí. Otras veces me levanto más vulnerable y esas cosas me duelen. Y ahí viene la pregunta, estaré ovulando? No sé, realmente, pero se ve que apenas uno mueve alguna ficha para estar mejor, hay cosas que van cambiando: cuando como mal, mucho y de pésima calidad, me duele mi obesidad, pero casi que acepto que esté bien que nadie me mire, o que me digan señora por la calle, porque claramente parezco mucho más grande de lo que soy. Y ahora? Tratando de estar mejor, me jode soberanamente que venga una mina hecha mierda, de unos 26 años, y que me diga, señora, me convida fuego? Andá a prender el pucho con el orto, querida, que seguro te salen chispas!!!!
Que se yo, ya pasará, pero esta mañana estoy cabrona!!!!!!