lunes, 28 de abril de 2014

El día después de mañana

A pesar de haber empezado el día unos 65 minutos mas tarde que de costumbre, estoy cansada. Muchas cosas post trabajo, que siempre me rompen las pelotas, porque después de trabajar, salvo que sea un planazo, quiero ir a casa a descansar, o a seguir cansándome pero haciendo cosas para mí. Estoy en un estado raro, pre viaje, porque empieza la angustia de que él se quede en casa. Que tipa por Dios! En vez de disfrutar, sufro. Me cuesta un horror disfrutar sin que él también lo haga.Es algo que me pasa siempre. Si yo trabajo mucho, el duplica lo que yo hago. Es una vida sacrificada, y de verdad que no puedo imaginarlo siguiendo con la rutina, y yo tomando mates frente al agua. Que se yo, taras que tengo. Todavía no ultimamos detalles, y tengo que hacer eso mañana, Martita es más colgada que el mundo entero. Y si yo tengo angustia, ella debe ser un Cristo sufriente. Mi ahijada se queda con el padre, y eso es complejo de por sí, no quiero imaginarme como estará esa mujer!
A todo esto, la dieta venía perfecta, hasta que por hacer tiempo tuve que ir al super, comprar un montón de esas cosas que hacen falta, salen carísimas, y el chino de la esquina no tiene, y compre para mi marido unas donas. Al mejor estilo Homero, me comí dos, si, no una, sino dos! Que pedazo de gorda......
La cena viene tranquila y light, espero que mañana sea un día diez, y que la angustia no me gane por la boca, es lo primero que hacemos los gordos, porque hay personas que comen cuando están nerviosas, otras cuando están tristes, a otras se les cierra la boca del estómago y no prueban bocado. Pero yo, soy  de esas que cuando está feliz, come porque está feliz, cuando está triste, porque las harinas son un consuelo, y así, con cada uno de los estados de ánimo que podamos imaginar. Es sencillo, como pelotudeces porque mi cabeza demente no le encuentra la vuelta a lo que pasa. Quizá vuelva a hacer el registro alimentario , que me delate ante mí misma. Quizá sirva. Por ahí vaya de alguna nutricionista, para que me haga de guardia civil y me recague a pedos si no bajo. Lo que me está pasando es que no tengo tiempo ni quiero perderlo en ir a una consulta, para que me digan una vez más, a la mañana un café con leche con una tostada, igual a la tarde, y mediodía y cena, proteínas con verduras. Hacé ejercicio por favor, media hora por día basta. Y sí, todo eso ya lo se, y acá estoy, rechoncha y sabia, sin aplicar ni un cuarto de las cosas que sé. En fin, más del soliloquio. Vamos a ver que hago mañana, si le doy bola a la sapiencia, o me comporto como una bruta y me lastro una factura, sin importar el resultado.
Es verdad una cosa, miti y miti, no sirve. Tendré que jugarme por la dieta esta vez. Ni de lunes a viernes, porque la dieta no es una oficina, ni intermitente, porque tampoco son las luces del arbolito.
Dale gorda, ponete a adelgazar que se termina el mundo, y vos no vas a poder correr cuando llegue el día después de mañana!!!