lunes, 28 de abril de 2014

Lunes, maldito Flanders!!!!

Tanto amenazar, y la loca que arrancó mal fui yo. Me dormí!!!! Soy tan impuntual que da asco, pero levantarme 15 minutos antes de mi horario de entrada, por Dios, es mucho. Eso implica que tenga que manejar como un piloto de fórmula uno, y poner la mejor cara de póquer cuando saludo a mis empleados (bah, los que ponen a mi cargo, todavía no tengo empleados propios!).
No obstante, y a pesar de los desarreglos, el día arrancó bien con mi amiguita la balanza. No acusó gran recibo de las comilonas del domingo, y hoy ya arranqué a full con la buena conducta. No solo no salí del grupo de bariátricos, sino que me animé a comentar y todo. Me echarán por no se operada? Me sorprende todos los días lo que veo ahí. Seis meses, 58 kilos menos. Madre querida! Quien no quisiera? Pero el miedo puede más, y aquí seguimos, intentando probar una ley de la física: todo lo que sube tiene que bajar. Y en eso estamos.
Se viene el viaje, y siempre me pasa lo mismo. Odio ir sin él. Sé que es otro tipo de viaje, con mi amiga, y finalmente, la paso muy lindo, y se dan hermosos momentos. Pero me cuesta un horror dejarlo solito en casa. Realmente me cuesta.
Una de las chicas se bajó, tiene otras cosas que hacer. Así que iremos solaris, con Marta, a hablar de la vida y mirar el mar. Ojalá haga buen tiempo, ojalá no extrañe tanto, y ella no llore por su hija. Es una grosa, se anima a dejar a su hija con su marido, realmente, felicito a las mujeres que tienen los cojones para no dejar absolutamente todo de lado, y poder pausar un par de días el rol de madres para ser mujeres, amigas, personas. Creo que yo podría hacer lo mismo, pero no lo sé. No tengo hijos como para afirmarlo. A otra ni siquiera le dijimos, sabemos de hecho que no va a dejar a su hijo y encima intentaría hacernos quedar como un par de hijas de puta por pedírselo. Triste. Una de esas personas que en algún momento fue importante, y que con los años se fue diluyendo, como tempera en el agua. Supongo que en la vida de todos hay alguien así. Lo peor es que ella piensa que todo sigue igual, y no es así. Se rompió esa confianza básica, que tenemos los que somos amigos de verdad. Yo ya no le puedo decir, dejá de portarte como una pelotuda, que algún día te vas a arrepentir. Y ella tampoco tiene esa sinceridad conmigo. Cosas que pasan.
Ya estamos en la mitad de este lunes, gracias Dios. Solo restan unas horas de trabajo, para poder ir a casa y ser feliz. Veremos con sigue el día, estúpido y sensual Flanders!