lunes, 29 de septiembre de 2014

Cumpleaños en el trabajo, ergo, fotos!

Uno siempre tiene la certeza de que está mal, de que a pesar de estar haciendo cosas para cuidarse, sigue irremediablemente gordo. Pero no hay nada más revelador que verse en fotos. Dios! Fotos con otros seres humanos, que por supuesto, pesan menos que uno. Y ese momento es terrible, al menos para mí. No soy de la generación que nació con el teléfono en la mano, sacándose selfies. Para nada. Entonces, cuando toca foto, sufro. Salgo siempre haciendo unas muecas tremendas, irrepetibles, espantosas. Y salgo del tamaño que soy, y me veo en relación con otros. Momento difícil.
No puedo menos que putearme, por los años de abandono y de comida sin miramientos. No puedo más que putear, porque subir es rápido, pero bajar es tan lento.........
Cuánto tiempo va a pasar para que me vea en una foto y pueda sonreír contenta porque me veo bien?
Misión imposible?