domingo, 25 de mayo de 2014

Aspettare

Tristemente célebre es mi ansiedad para vivir. No para cambiar de estado, ni aunque sea un super planazo, siempre prefiero quedarme haciendo lo que estoy haciendo, y no otra cosa, me cuesta, me muevo leeeeeeeeeeeeeeeeeeeento para todo. Doy vueltas, vueltas y más vueltas, para salir de mi casa antes de ir al trabajo, para pegar un volantazo en mi vida, aplica el mismo principio. Será eso? Será que me acostumbré a ser un tonel, explotado en el trabajo, y jodidamente abandonada a la suerte que me regale la marea? Pienso, pienso y pienso. Quiero saber que me lleva a destruirme sistemáticamente. Con el pucho, con la comida, con la vida. Quiero saberlo, y por supuesto, lo quiero ya! Respuestas: Cero. Puta madre, odio esperar!