lunes, 26 de mayo de 2014

Maldito desgraciado!

Hoy, comprando la cena, me pasó algo horrible. Estaba parada esperando mi turno, y antes que yo, estaba el Pollo (qué sobrenombre!), uno de los galanes del secundario que a mí me gustaba, como a tantas otras que lo adoraban. Un pibe feo, cuyo único talento era tener el pelo laaaaaaaaaaaaargo, precioso, y tenía además unos ojos celestes terribles, todo lo demás era prescindible, flaquito, como siempre me gustaron, porque jamás me gustó un gordo, pan con pan, comida de zonzo dirían las viejas. Un mamarracho. Y lo feo es que lo veo, y el desgraciado está igual!!!! Tendrá una o dos arruguitas alrrededor de sus ojos, pero está casi idéntico, solo le faltaba el guardapolvo y uno de esos sanwiches enormes que se comía en los recreos! Dios, que mundo cruel. El pollo impecable, y yo como si un scania con 23 acoplados me hubiesen pasado por encima....... La vida es una caca. La vida me maltrató! O no se si tanto, debería photoshopearme y ver que sería hoy sin 30 kilos encima de regalo. Una intriga que espero resolver el día que eso llegue. Porque llegará, o no?